Al igual que un lago sirve de reserva de agua, las capas de grasa del cuerpo sirven de reservas de energía. El depósito de energía de un niño delgado contiene 30 veces la energía que entra y sale del cuerpo cada día (es decir, 30 cubos de energía). Si utilizas más energía de la que consumes, el nivel de agua del depósito sigue siendo el mismo. El aporte cotidiano de energía proviene de todo lo que puedes comer y beber durante el día, así como también de todas las cosillas que picas entre comidas. El gasto de energía cotidiano es la energía que nuestro cuerpo utiliza para funcionar, para, por ejemplo, conservar la temperatura de 37° C y mantener los músculos cuando nos movemos.