Estas páginas han sido especialmente creadas para ustedes, niños. Aquí, encontrarás consejos para perder peso, también una ayuda si hay niños o adultos que se burlan de ti y, tal vez, podrás cambiar un poquito el estilo de vida de tus padres. Como lo sabes, los padres son personas como todas las demás y pueden cometer errores. Debes, por lo tanto, ser paciente, primero, para contigo mismo y, después, con aquellas personas que te quieren.
Hemos reunido algunos pequeños consejos que podrían ayudarte a sentirte mejor. ¡Pero debes tener mucha paciencia! Nadie hasta hoy ha cambiado el mundo de la noche a la mañana. Imprime estos consejos y ponlos en tu habitación o en la puerta de la nevera.
Amigos obesos
Ésta es la historia de un ratón bastante regordete, nuestro amigo Manolito Macdon. El pequeño y rollizo roedor ha vivido situaciones que quizás te sean familiares. ¡Te invitamos a conocerlo!
Cuando los demás se burlan de ti, te molestan o te provocan a causa de tu imagen, naturalmente, te sientes muy mal. Debes defenderte para que las cosas vayan mejor. PERO, ¡no lo hagas a puñetazos! (sólo los tontos utilizan los puños), sino que utiliza las palabras correctas. Nosotros hemos estado pensado en ellas y hemos juntamos algunas sugerencias para ti.
Medidas inmediatas
Hay algunas reglas importantes que podrás poner en práctica y verás lo bien que te sentirás. Haz deporte regular y correctamente. Por consiguiente, será más fácil la próxima vez. Intenta hacer ejercicio con toda la frecuencia que te sea posible en tu vida cotidiana. Por ejemplo, ir a la escuela en bicicleta, subir las escaleras en lugar de tomar el ascensor. Mirar sólo tu programa preferido en la tele cada día y no jugar con el ordenador o las consolas de juegos más de dos horas. Oye lo que te voy a decir es muy importante: ¡no comas nunca mientras haces estas actividades! Dile a tu familia y a tus amigos que intentas perder peso. Explícales los consejos que deben seguir en su comportamiento para ayudarte.
10 super consejos
- Trataré de comer cinco pequeñas comidas en lugar de tres enormes al día.
- Trato de comer sólo una ración de dulces al día. No los comeré entre las comidas, sino como un postre.
- Me parece más fácil no comer cosas dulces si tengo una “reserva” a mano (como una manzana, por ejemplo) si tengo verdaderamente hambre (en el camino para casa al salir de la escuela)
- Si tengo hambre, intentaré de controlar mi hambre antes de comer todo lo que veo. Si ya no puedo contenerme, primero, trataré de divertirme antes de comer.
- Comeré siempre en la mesa en casa. Cuando coma, no haré nada más (como mirar la televisión, por ejemplo), sino saborear lo que estoy comiendo.
- Sólo tomaré pequeñas raciones en mi plato.
- Me esforzaré en masticar correcta y lentamente, así tendré la impresión de comer mucho.
- Si quiero decir algo, dejaré de comer. Hablar con la boca llena es poco elegante y, además, te incita a comer más de lo que necesitas.
- Cada vez que quiero tomar una nueva ración, haré una pequeña pausa (es una oportunidad para hablar). Mientras tanto, beberé un vaso de agua y me preguntaré: sinceramente, ¿todavía tengo hambre?
- Trataré de no comer después de las siete de la tarde.