Las dificultades en la escuela existen con ciertos niños. Los niños obesos están expuestos a burlas continuas. Si además, las notas no corresponden a la espera del niño o de los padres, pues es peor. Esta presión puede ser también el origen de esas ganas inmensas de comer (por frustración, muy seguramente), y del tiro engordan. A esos niños no les gusta ir a la escuela.
Pregúntate si el problema no reside en el hecho de no poder controlar el ritmo de la escuela. Quizás tenga dificultades para gestionar las tareas dadas en la escuela. ¿Tu hijo tarda más en hacer sus tareas? ¿Llega regularmente con malas notas aunque hayas tenido la impresión que trabaja mucho ? Habla con sus profesores. Explícales tu preocupación. Puedes tal vez ver a un consejero de educación. En este caso, podríamos efectuar algunas pruebas apropiadas para aclarar la situación y permitirían saber si el niño está en una escuela adaptada para él o ella. En cada caso, esta consulta puede ser capital y demostrar que un cambio de escuela podría ser una solución adecuada. Esto podría tener efectos benéficos sobre sus hábitos alimentarios. Las exigencias continuas y excesivas pueden llevar a que este problema de exceso de peso se agrave.