El sentimiento de culpabilidad de los padres
Algunos padres se sienten culpables de la obesidad de su hijo. Piensan que son el origen de este exceso de peso. Desde un punto de vista médico, sin embargo, esta idea no es factible. Sabemos hoy día que el exceso de peso no tiene una sola causa. Los factores hereditarios tienen tanta influencia como los factores del entorno sobre el comportamiento. Piénsalo bien, ¿a que te sientes culpable ante tu hijo?. Lograrás, sin duda alguna, ayudar mejor a tu hijo si dejas de lado este sentimiento de culpabilidad.
Con el tiempo, los consejos llegan
Algunas veces, hay momentos o circunstancias en la vida en los que es imposible satisfacer todas las necesidades de tu hijo. Así, puedes estar tan ocupado con tu trabajo que no tienes tiempo para en este problema y ocuparte de las cosas esenciales. Probablemente, has tenido enormes problemas privados o profesionales que te han consumido hasta la médula. Un problema físico o psicológico puede impedirte también adaptarte a tu hijo como te hubiera gustado hacerlo. En algunas familias, el contacto entre padres e hijos ha desaparecido temporal o permanentemente. Si vives una de estas situaciones, debes asumirla. Si hoy día no tienes la posibilidad de ocuparte de los problemas de tu hijo, podría ser diferente mañana. Tal vez podrías ayudar más a tu hijo si primero buscas una ayuda para ti mismo. Habla con tus amigos, relaciones y/o médico para saber qué pueden hacer por ustedes.
Grandes responsabilidades
El éxito de la ayuda que le darás a tu hijo en la lucha contra el exceso de peso requiere, entre otras cosas, tiempo, paciencia, imaginación y la facultad de probar nuevos métodos. Cuando creamos las páginas siguientes, nos dimos cuenta evidentemente de todo lo que exigimos de los padres. Cada papá, cada mamá sabe lo difícil que resulta, por ejemplo, que su hijo ordene su habitación. Por consiguiente, debes estar plenamente consciente de que no debes autopresionarte. Puedes pensar, asimismo, que existen condiciones particulares que te impiden ocuparte de la obesidad de tu hijo. Quizás por diferentes razones, estás cansado de hacer frente a este problema. ¡Puedes dejar de leer estas páginas ahora mismo!. Si tu situación y tu actitud cambian en el futuro, podrás volver a visitar este sitio web otra vez.
Contacto / ayuda- ¿Conoces, por ejemplo, padres con un hijo obeso? Tal vez sea conveniente hablar con ellos antes.
- ¿Piensas que necesitas el apoyo de un especialista? Discute con tu médico de este problema o con el pediatra de tu hijo.
- ¿Cuáles son las posibilidades de ayuda que existen en tu ciudad?
- ¿Una terapia familiar puede resultar útil?