De los estudios realizados con niños adoptados se puede inferir, como en el caso de los gemelos, que los factores genéticos influyen sobre el peso. Comparando el peso de los padres naturales o adoptivos con el peso (bajo, normal o elevado) de sus hijos, se comprueba que los padres naturales de un niño adoptado que pesa poco también tienen un peso poco elevado y al revés los padres naturales de un niño con sobrepeso tienden a padecer exceso de peso. Cabe destacar que no se ha podido establecer relación alguna entre el peso de un niño adoptado y el de sus padres adoptivos.
En algunos estudios de familias, ha quedado demostrado que los padres de un niño obeso suelen también tener sobrepeso. El grado y la frecuencia de la obesidad de los niños obesos están estrechamente relacionados con el grado de sobrepeso de los padres. En este tipo de investigaciones, no es posible distinguir la influencia hereditaria de la influencia de los factores ambientales. Los padres obesos pueden influir en el peso de sus hijos por su modo de vida, particularmente en lo que concierne a la ingesta de comida y las prácticas deportivas.